top of page

La falta de equidad en la distribución de las vacunas contra el COVID incrementa las desigualdades

  • 1 abr 2022
  • 1 Min. de lectura

En un nuevo estudio publicado este mes, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) muestra que en los países en desarrollo ha sido administrada solo una mínima proporción de vacunas COVID-19, lo que ha provocado un aumento de las diferencias entre países ricos y pobres.



En septiembre de 2021, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el ambicioso objetivo mundial de vacunar al 70% de la población global para mediados de 2022.


En ese momento, poco más del 3% de las personas de los países de bajos ingresos se había vacunado con al menos una dosis, frente al 60,18% de los países de altos ingresos.


Seis meses después, el mundo no está cerca de alcanzar el objetivo fijado.


El número total de vacunas administradas ha aumentado enormemente, pero también lo ha hecho la desigualdad en su distribución: de los 10.700 millones de dosis suministradas en todo el mundo, solo el 1% ha llegado a los países de bajos ingresos.


Esto significa que 2800 millones de personas en el mundo siguen esperando recibir su primera vacuna.


La falta de equidad en la vacunación pone en peligro la seguridad de todos y es, en gran medida, responsable de las crecientes desigualdades tanto entre los distintos países como dentro de ellos.

Comentarios


bottom of page